El milagro. Lo incierto. Empatía.

El milagro
Hoy has abierto los ojos nuevamente,
has puesto los pies sobre la tierra
y forjado otro camino.
Hoy viste el sol aclarar el día entre los árboles.
Puede que hayas tenido porrazos que sufrir,
historias que llorar, motivos por lo cuales reír.
Hoy te has tomado la vida muy a pecho,
le pusiste una mejilla y te golpeó la otra.
hoy descubriste que plantar no siempre es cosechar,
sentiste bronca, amor, celos.
Te llenaste de rabia, te inflaste por dentro con despecho.
Hoy te miraste en el espejo, pero no te encontraste
y te dormiste con todo lo que la vida te daba:
palo, garrote y rabia.
Pero volviste a abrir los ojos por la mañana
y viste el sol doblegar la noche una vez más,
y te viste en el espejo,
pero no te viste en el reflejo.
En el espejo viste la vida, la brava vida
obrando un milagro dentro tuyo nuevamente.
El milagro de estar vivo, aunque afuera todo se caiga de a pedazos.
Lo incierto
Lo incierto es que no sé,
no sé qué es lo que pasa,
pero hoy todo se parece a ti.
Las estrellas por lo alto
las rosas del jardín,
lo más dulce de la higuera,
la lumbre de la hoguera,
el aire que yo inhalo,
la vida en su principio y su fin
es tu rostro en la que relampaguea
en el arduo sueño de vivir
y mi corazón suspirando fuera del pecho hasta morir.
No sé que es lo que pasa
si esto se llama amor o se llama muerte
solo sé que eres tú y otra vez tú,
y tú y tú y tú, ese candil que me encandila con su luz
y mis ojos llenos de ti,
emitiendo rayos que alardean por todas partes.
Empatía
Ayer mientras llovía,
las gotas saciaron los huesos secos de la tierra
un álamo fue el amparo de las aves,
los grillos entonaron al aire su alegría infinita de cantar por la vida
dentro de la rígida mudez del rancho.
Ayer, mientras llovía, dos perros se enredaron igual que amigos en su cucha
como una flauta enarboló su canto la calandria a puertas de su jaula.
En el campo las vacas corrieron al arroyo que crecía su apetito.
los renacuajos llenaban las lagunas,
los teros cuidaban a sus crías.
Ayer mientras lloraba el cielo, lloraba el cielo,
y yo miraba la vida pensando en la vida.
Ayer mientras llovía, la vida
poniéndose en el lugar del otro,
mientras yo miraba con mí humanidad tan fría.
Poemas nominables al IV Premio Yunque Literario
Me llamo Jairo Sebastián Zanetti y nací en el año 1986. He participado como poeta de la antología Poetas y Narradores contemporáneos y Nueva literatura Argentina de la editorial De los Cuatro Vientos además de varios sitios de la web. He ganado el 3 lugar en el concurso El árbol de Guernica y fui seleccionado para participar en antologías nacionales e internacionales. Actualmente me muevo en grupos literarios de facebook donde pueden encontrarme con mi nombre. Recientemente el poeta José Rubio Zarzuela ha incluido algunas de mis poesías a la revista Azahar. Además mis poemas también han estado en la revista colombiana Cronopios entre otras de divulgación digital. Estoy encantado de regresar con mis versos al Yunque de Hefesto.
Pueden seguirme en twitter como @ILuminado8.
¿Te ha gustado este relato? ¿Quieres contribuir a que nuevos talentos de la literatura puedan mostrar lo que saben hacer? ¡Hazte mecenas de El yunque de Hefesto! Hemos pensado en una serie de recompensas que te gustarán.
También puedes ayudarnos puntualmente a través de Ko-fi o siguiendo, comentando y compartiendo nuestras publicaciones en redes sociales.

